Cómo hacer un buen naming: 7 consejos

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Si estás pensando en montar tu propio negocio o dar lugar a tu propia marca, ya sabrás que el nombre es de unos pilares básicos. Sin embargo, no es fácil dar con ese nombre impactante, que defina lo que quieres transmitir y que, a la vez, se encuentre disponible para poder registrarlo. Ahí es donde surge la pregunta del millón: ¿cómo hacer un buen naming?

La respuesta tampoco es sencilla ni breve, pero por eso estamos aquí. Y es que, en este artículo, vamos a proporcionarte siete consejos que debes tener en cuenta si quieres saber cómo hacer un buen naming para tu próxima marca.

¡Comenzamos!

Pero antes, ¿qué entendemos por naming?

No podemos comenzar a explicar cómo hacer un buen naming sin antes definir claramente este concepto. Se trata del proceso de creación de un nombre para una marca o negocio, a través del cual se tratan de englobar los valores de dicha empresa y reflejarlos en un distintivo atractivo, llamativo y aún no creado.

Por tanto, el naming no es solamente poner un nombre nuevo a tu negocio y ya. Es todo un proceso que se lleva a cabo, normalmente, a través de una agencia especializada en naming. En dicho proceso, intervienen diferentes profesionales que trabajarán por un nombre capaz de adaptarse a todos los ámbitos del marketing: sonoridad, capacidad para posicionarse, versatilidad de cara a logos y diseños…etc.

Así pues, en este proceso se deben tener en cuenta numerosos factores que afectarán a la creación del naming y que marcarán la diferencia entre un nombre perfecto y un nombre del montón.

Consejos para saber cómo hacer un buen naming

Ahora sí, vamos a traerte siete consejos con los que puedes aprender a hacer un buen naming. Ten siempre en cuenta lo siguiente:

crear naming

Recopila siempre los valores, objetivos y cualidades de la marca

Lo primero que debe hacerse es recopilar aquellos valores y objetivos que se desean conseguir y expresar con el nuevo nombre. Se trata de disponer de lo que conocemos como brief, que no es más que la recopilación de todos estos objetivos y valores de la empresa.

No podemos arrancar a crear un nombre sin tener clara la base. Si, por ejemplo, queremos crear el naming de una inmobiliaria, no bastará con empezar a dar ideas relacionadas con casas. Tendrás que tener en cuenta aspectos como: a qué público te vas a dirigir, si es en el ámbito provincial, nacional o internacional, si se trata de viviendas exclusivas o de bajo coste, cuál es tu competencia más directa, qué te gustaría que los usuarios sientan al ver tu marca… etc.

Todo esto que acabamos de nombrar, puede recogerse en gran medida en un documento briefing del que debemos partir para comenzar a crear un naming con esos valores.

Estudia a la competencia

Antes de empezar con el proceso de creación, no dejes de estudiar a la competencia principal del sector en el que deseas operar. Aquí vuelve a cobrar importancia el documento briefing que hemos comentado en el anterior punto ya que, sabiendo a qué público nos dirigimos y qué producto o servicio ofrecemos, podemos determinar mucho mejor nuestra competencia más directa.

Una vez la tenemos detectada, debes preguntarte: ¿Cuál es la que mejor funciona? ¿Qué crees que hace que su nombre funcione tan bien? ¿Qué patrones suelen seguir los nombres de tus principales competidores?

Al contestar a estas preguntas, podrás tener otra clave más a la hora de comenzar a crear un naming perfecto.

Lleva a cabo un brainstorming con tu equipo

Una vez que tienes las bases que te van diciendo cómo hacer un buen naming, llega el momento de sentarte con tu equipo y realizar un brainstorming.

Recordemos que el brainstorming es como se conoce a la lluvia de ideas, es decir, la proposición de incontables nombres por parte de todo el equipo para sacar el máximo de posibilidades posibles.

En este punto recomendamos no poner límites a la imaginación y soltar todo aquello que se nos ocurra. Muchas opciones pueden parecer descabelladas, pero también debe ser apuntadas, ya que es posible que de ellas podamos sacar una idea, una terminación, una esencia… que nos acabe dando la clave para el nombre final.

Este proceso no debe ser tomado a la ligera. Y es que a la hora de crear un buen naming, lo normal es que salgan más de 100 términos en esta fase de brainstorming.  Por eso, es importante trabajar en equipo y hacer una buena selección.

Realiza una criba de nombres

Como es lógico, no podemos  decidir nuestro nombre definitivos entre cientos de opciones. Una vez que tenemos todas esas alternativas recién salidas del horno del brainstorming, debemos hacer una criba para seleccionar aquellas opciones que consideremos con más fundamento para ser nuestro nombre definitivo.

Por lo general, recomendamos quedarse con unas diez opciones finales que puedan englobar todos los valores que comentamos anteriormente y que tengan la suficiente variedad como para probar todas las vías posibles antes de decidirnos.

Comprueba la disponibilidad de los nombres

Esto es esencial. Debemos comprobar que el nombre que hayamos ideado no esté ya registrado. Lo mismo debemos hacer con el dominio web en cuestión (en los tiempos que corren, lo normal es crear una página web profesional para nuestra marca).

Si alguno de los diez nombres que hemos seleccionado está registrado o utilizado por otra empresa en Internet, debemos descartarlo. Aquí podemos seguir trabajando con los que queden o rescatar alguna de las opciones salidas del brainstorming para seguir manteniendo el mismo abanico de opciones.

Prueba, comenta, revisa y…vuelve a probar si es necesario

Una vez que tenemos los nombres definitivos, prueba cómo funcionaría cada uno en un logotipo, en un slogan, en una cuña de radio… etc. Esto en el caso de que el nombre sea para ti, pero cuando es para otra persona o para un cliente, lo normal es que estos nombres sean revisados y valorados por los responsables de la empresa en cuestión.

Atendiendo al feedback recibido, podemos dar algún retoque a estos nombres, revisar en qué podrían mejorar y sacando del baúl de nuestro brainstorming aquel nombre que pensábamos que no pero que, tal vez, sí que englobe esas sensaciones que nos faltaron en el primer feedback.

naming

Registra tu nombre y adquiere tu dominio

Una vez que conseguimos el nombre que queremos, es el momento de registrarlo para poder utilizarlo como nuestra propiedad. Tampoco olvides adquirir el dominio web para evitar problemas de que otra persona o empresa adquiera ese dominio web aunque tú tengas tu marca  registrada.

Y en estos consejos es como, básicamente, se puede resumir el proceso para crear un buen naming. Sin embargo, como habrás podido comprobar, no es una tarea fácil y requiere de conocimientos y soltura para dar con la opción perfecta.

Por ello, te recordamos que en ROIncrease estamos especializados en naming y podemos crear el perfecto para ti. Contacta con nosotros y te ayudaremos.

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